viernes, 4 de noviembre de 2011

Irreconocible...





Es cuando miras bien, cuando realmente prestas atención, es entonces cuando te das cuenta de que nada está igual, de que todo está irreconocible, de que las posibilidades mas remotas están sucediendo y que te sientes ridícula estando en el lugar en el que estás, que todo lo vivido no vale nada, que vale, que sí, que los recuerdos quedan, pero… ¿Quién los utiliza para saber lo que deben hacer? ¿Para saber si están haciendo la mayor estupidez en su vida, algo de lo que se arrepentirá para siempre?
 Realmente sí, me siento ridícula viendo como ante mis ojos ocurren las cosas más inesperadas posibles, aquello de lo que decías, no, eso es imposible, nunca pasaría, pues nada toma, ahí lo tienes, parece que te quiere decir, venga vamos, jodete ahora, que nada es imposible guapa, parece que te quiere echar un pulso y ver quien tiene más fuerza, si las situaciones subreales o tu, y te gana, te gana de un solo movimiento de muñeca. Todo parece irreconocible, tanto que ni siquiera sabes exactamente donde te encuentras y en qué situación, como afrontarla y como plantarle cara para que no te estropee la que tienes que poner a la gente, para que quizás no derramen lagrimas de  tus ojos, ya de por si húmedos de tanto llorar, o para que tu cabeza no explote, harta de tanto pensar. A menudo la gente dice que la vida no es justa, pero en realidad… sí, sí que es justa, en realidad somos nosotros los idiotas, los débiles, los tontos, que no sabemos afrontarla que no sabemos plantarle cara a los problemas y decirles no, tú no puedes conmigo, este pulso te lo gano yo. Que nos hemos enfrentado a ella sin saber cómo nos va a tratar, si de la mejor o de la peor manera, la vidas lo es, si desde luego que lo es, es un pulso bien claro, una batalla que luchar, ganas lo que quieres, puedes lo que quieres, lo que no te quieres perder, de lo que no te quieres rendir, quieres y puedes, todo por lo que luches, pero no por lo que no hagas nada, por lo que no sientas, por lo que no llores, no conseguirás algo que no desees, y tendrás todo lo que te propongas, todo lo que quieras tener, la vida no te va a dar nada por estar sentado esperando a que llegue tu deseo, la vida te ayudara cuando vea que no has podido hacer más, que estas agotada, que no puedes luchar más de lo que has luchado, es entonces cuando te cede la mano y te dice, vamos venga agárrala con fuerza, tira de ella, este pulso ya es tuyo…

1 comentario:

  1. A veces nos sentimos tan perdidos cuando descubrimos que lo que vivimos no fue tan bueno como creiamos... a veces es imposible no llorar por muchas palabras de ánimo que te den

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