martes, 9 de agosto de 2011

¿Qué hacer?



Qué hacer para, de una manera rápida y sencilla, quitarte del hueco de mi cerebro y de mi corazón en el que te has empeñado en parar a descansar, por que espero que no decidas mudarte allí. Qué hacer para olvidarte si ya he hecho de todo y nada ha funcionado  aun. Cualquier cosa que leo parece que te saca un poco a colación por rincones que ni yo misma creí posible, pero siempre estás en algún lugar de cualquier sitio que aun no he sabido cual es y no sé si quiero saberlo. Quizás ese lugar del que a veces sales cuando no debes me asuste más de lo que pensaba por el simple hecho de no haber sido ocupado por nadie, excepto por ti en estos instantes.
Haga lo que haga y piense lo que piense, nos veo tumbados, en cualquier lugar de los que estuvimos y las ganas de cogerte por la nuca, arrastrarte hacía mí y darte uno de esos besos desatados, parece que se apoderan de mi. Y esa es la cuestión, que aunque el deseo de tus labios en los míos suele apoderarme y hacerme morderme el labio, no tengo ni tu nuca, ni tu pelo, ni tu rostro, ni tus labios y sin eso, no puedo tener beso. Resulta cómico imaginar que hace una semana, quizás una semana y media, no llevo bien la cuenta, estábamos los dos juntos, tirados en algún lugar mientras nos mirábamos a los ojos y parecíamos sumergirnos en ellos, aunque ahora veo bien que no. Lo que más me jode es que no lo vi antes en tu mirada. Pienso en tus besos y mi boca sufre sequia y siempre se ha dicho que no es buena mantenerla seca, porque la deshidratación puede pasar a todo el cuerpo y ya la estoy empezando a notar. Lo peor es que me voy a tener que aguantar porque se que no te volveré a besar, que tus labios que tanto me gustaban no volverán a estar en los míos, aunque ya me hubiera acostumbrado a su sabor, a su tacto. Me duele pensarte y casi siempre te evito pero de una manera inconsciente que aun no entiendo del todo, llegas de nuevo a mi mente, yo quiero olvidarte y apartarte pero mi subconsciente lucha tanto que ya no se por donde tirar. Porque si le hago caso estoy perdida y si no lo hago, de todas formas no pararás nunca de llegar de nuevo y de sorpresa.
Apareciste como clavo y ahora parece que va a tener que aparecer otro para sacarte a ti. Creí que solo me ayudarías a sacar al anterior, pero te has esforzado tanto que ahora te has clavado tu, solito y sin ayuda, ni siquiera con un martillo que te empujara, tu solo has decidido clavarte en mi. Y ahora espero, asustada no, aterrada tampoco, quizás si un poco esperanzada, a un nuevo clavo que consiga sacarte del sitio en el que estás y que consiga hacerlo sin clavarse él, como lo has hecho tú. Yo no pedí nada de esto, ni siquiera te pedí a ti y de repente apareciste como alguien dispuesto a hacer que esta estúpida ilusa pasara pagina de una vez por todas. Después de un tiempo de guerra implantaste la paz en mi cerebro y ahora eres tú de nuevo el que has desatado una vez más la guerra que parecía haber terminado del todo. Perecía simple, dije que no iba a llorar y no lo he hecho, tampoco me gustaría. Pero no ha sido fácil, ni lo está siendo y eso lo acepto, olvidarte. No lo está siendo aunque parezca que un clavo está dispuesto a ayudarme y alejarme de ti. Pero sigues allí clavado en aquel lugar que no sé donde está y yo ya no se qué hacer, porque te has escondido tanto, que ni siquiera yo, que debería de conocer  mi cuerpo y mi alma mejor que tu,  se encontrarte. No se adonde habrás ido a parar, pero desde luego no te has dejado a la vista y no sé si eso es irresistiblemente tentador o increíblemente molesto. Pero ¿sabes? No está siendo nada fácil, pero me estoy esforzando por encontrarte, espero que aparezcas pronto, tengo ganas de echarte de aquí, por muy mal que suene. Mejor vete de aquí, este al parecer no es tu lugar…

2 comentarios:

  1. Pues parece que estás echa un lío, quieres, pero no quieres echarlo xD

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  2. No se quien dijo que un clavo saca otro clavo....aunque eso duele.Besos.

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