sábado, 18 de junio de 2011

Ma petite Amélie...


De pronto, al igual que la chica de la película, escucha aquellas palabras que aquel viejo  y sabio hombre con los huesos de cristal dice a través de la pantalla de aquel viejo y gastado televisor:
"Verá, mi pequeña Amélie, usted no tiene los huesos de cristal. Podrá soportar los golpes de la vida. Si usted deja pasar esta oportunidad, con el tiempo su corazón se irá volviendo seco y frágil como mi esqueleto. ¿A qué espera? Ande, vaya a por él."
Su cuerpo da una sacudida y se queda mirando a la chica del televisor, esperando a su respuesta. Esta clara, la chica corre, pero no es necesario, él ya está allí.
Y se da cuenta de que es verdad, de que la vida va a estar marcada por las oportunidades que se pierdan y las que se ganen y si puedes conseguirlas y además las deseas ¿Por qué no luchar por ellas? La bandeja está para servir los platos, pero no las oportunidades y esto es así. Cuando quieres algo, luchas, te da igual lo que consigas. Bueno o malo. Estúpido o totalmente inteligente. Si no luchas por ello, es porque realmente no lo querías como imaginabas. Es como cuando realmente te duele algo y te tomas un analgésico o cualquier antibiótico para aliviar el dolor, si te duele te da igual el mal sabor de ese analgésico, te lo tomas, por qué quieres que el dolor desaparezca. Si dices que te duele y no te tomas nada significa que no te dolía tanto…
Con las oportunidades es lo mismo, la quieres, luchas. Dices que la quieres, pero no luchas, no la desearías realmente tanto como decías. Las oportunidades están para aprovecharlas y luego… bueno, luego arrepiéntete, llora, ríe, salta de alegría, quiérete a ti mismo, quiere a los demás y luego y solo luego, mira lo que has ganado o lo que has perdido en tu lucha por esa oportunidad.
Por que cuando se pone por delante no hay que decir nunca que no, ¿para qué? no sirve de nada ¿no te das cuenta? De que te sirve negarte a una oportunidad, algo que se te concede a ti y quien sabe… quizás a quinientas personas que piden lo mismo, no. Tirarse de cabeza a la piscina es la mejor sensación y eso es lo que tienes que hacer. No pidas opinión a nadie, quédate con la tuya propia, va a ser la más acertada de todas y lánzate al vacio sin mirar atrás. Sin mirar nada de lo que te rodeaba y atrévete a mirar todo lo nuevo que te va a rodear. Mirar siempre lo mismo cansa y a veces es bueno cambiar, aunque haya cosas de las que nunca te canses.
Por eso mira hacia delante y salta, es la única forma de que no pierdas la oportunidad. No pierdas ninguna, ni una sola de las que se pongan por delante.
 A qué esperas, ve a por ellas…                                                                                                   



4 comentarios:

  1. Sin palabras, sencillamente, me has sacado una sonrisa y unas ganas increíbles de comerme el mundo, gracias! jajaja
    un beso enorme Lucía :D

    ResponderEliminar
  2. Las oportunidades forman parte de la vida y a veces hay que dejar pasar algunas,los motivos son distintos para cada persona.La próxima vez sera....!!!!Besos.

    ResponderEliminar
  3. precioso! Bonito blog!! Soy novata por aquí asi que te invito a pasar por el mio!!, Un abrazo fuerte!

    ResponderEliminar