lunes, 27 de diciembre de 2010

Mi mesa es un lio de papeles, cuadernos, escritos y sin escribir y fichas, unas echas otras si realizar, sí, mi mesa está un poco desorganizada al igual que mi vida que no sabe lo que hacer, no sabe ni siquiera hacia dónde mirar o no. A veces parece tan fácil tenerlo todo claro… otras, otras parece que la vida no te deja decidir, que no te da una idea clara, supongo que habrá que seguir adelante hasta que un día tengamos claro lo que queremos hacer en la vida, a menudo  cuando eres pequeño la gente te pregunta que es lo que quieres ser de mayor, para traducir te preguntan qué carrera te gustaría coger, la gracia que me hace es que no preguntan eso,  si no que quieres ser de mayor, claro está que un niño no lo tiene claro y siendo tan ingenuo para realmente no coger el sentido de la preguntan dicen cualquier cosa que le haya llamado la atención, cuando lo ha visto en unos dibujos animados, o en un anuncio de la tele, pero a medida que vas creciendo te vas dando cuenta de que dabas mal la respuesta, que de mayor no quieres ser princesa, ni bombero, ni superman, si no que quizás quieras ser médico, o farmacéutico, o filóloga, o periodista… que quizás es ese tu camino, pero seguimos pensando mal, o al menos eso creo yo, yo quiero llegar a hacer algo, no a ser alguien por lo que haga, lo que yo quiero hacer, lo que realmente quiero ser de mayor es yo misma…

Cruel realidad...

Desde hace unos años me encanta leer, y he descubierto que lo hago para escaparme de la realidad, de esta maldita y cruel realidad que nos rodean pero que no nos queda más remedio que afrontar, a veces es tan dura que duele, duele hasta dejarte tirada por los suelo y hacer que sientas que tus sueños están acabados, que no tienes nada más que hacer, que todo se ha ido al traste, y entonces lloras, bueno, al menos eso consuela. Me gusta leer, para poder embarcarme y navegar por los mares de nuevas realidades, tan poco solidas como barquillos de papel, que con agua se deshacen y se disuelven, como si nunca hubieran existido, pero tú sabes que está ahí, que si ha existido, realidades que no tiene nada de realidad, que es pura imaginación y que hacen que tus sueños aparezcan por unos instantes más, que son tan mágicos como maravillosos para ti, porque no crees que esos sueños de nuevo hayan podido salir a la superficie de ese mar por el que navegabas, inconsciente, tranquilo, pero te despiertas, te das cuenta de la realidad, de la que de verdad nos rodean, muchas veces te sientes como en un sueño, y te das ese pequeño pellizco en la mejilla que te hace volver y hacerte darte cuenta de que no, que no es un sueño, que es la vida, que te llama todas las mañanas, y respiras hondo, tan hondo que parece que te quedas sin aire, estás cansada, cansada, asustada, pero nunca rendida, eso nunca, tu siempre te rendirás cuando la vida quiera que lo hagas, mientras estarás hay, con tus dudas, tus secretos, verdades, con esos sueños inalcanzables, con los alcanzables, y de nuevo quieres regresar, regresar a ese mar de falsa realidad para poder navegar de nuevo, tranquilo e inconsciente, tanto… que quizás no te des cuenta de que la realidad esta ahí…

martes, 21 de diciembre de 2010

Entonces...

Entonces… después de rendirte muchas veces, llega alguien que siempre ha estado ahí, y que te ayuda y da fuerzas para que no te rindas, y es en ese momento cuando ves que si que puedes tener una segunda oportunidad, que a ti te dan los palos, pero que es hora de que tu también los des, que la vida no te va a castigar por intentar hacer las cosas bien, ni te ayuda cuando las haces mal, que solo eliges tu, que eres tu quien tiene que decir sigo o no sigo adelante, para que más tarde sientas renovadas tus fuerzas, nuevas fuerzas que son capaces de conseguir lo que te pongan por delante, esa sensación de ser tan fuerte como para comerte el mundo, con pan y agua para digerirlo todo, levantarte después de haber caído, después de  haber decidido no seguir adelante, pero hay alguien o hay algunas personas que te hacen ver que no, que no te puedes quedar a mitad del camino, que si has empezado, tu misión es terminar, que no vale la pena rendirse, si no luchar, luchar al máximo, hasta que tu cuerpo diga basta, pero llevarlo hasta el máximo posible, para conseguir lo que desees, las cosas no se te van a dar en la palma de la mano, las cosas y los retos están para que los consigas a base de pulso, de voluntad, de fe, de fe y de voluntad en el mundo pero ante todo en una sola cosa, más bien en una sola persona, simplemente en ti misma, hace unos días leí una frase que se me ha quedado marcada:  “Tal vez va siendo hora de cambiar, tal vez sea hora de hacerse responsable de una sola persona…”